29 de octubre de 2008

Tres Ideas Sobre las que Construir el Diálogo MANAGEMENT-NEUROCIENCIAS


Últimamente el Management ha ampliado su campo de acción en busca de nuevas herramientas que ayuden a la comprensión del complejo entorno que rodea a las organizaciones. Aquí, el coaching ha construido interesantes puentes entre el Management y las Neurociencias, generando un espacio de desarrollo fértil. De esta manera, en el ámbito organizacional ya se van haciendo familiares conceptos como Programación NeuroLinguística (PNL), metacognición, inteligencia emocional o creatividad. Al mismo tiempo, hay autores que crean conceptos audaces como “neuromanagement” o "neuromarketing”. A continuación, se proponen tres conceptos alrededor de los cuales construir un espacio de diálogo entre el Management y las Neurociencias:

 • REDES : Asociado a la manera en que nos organizamos. Desde nuestras denominadas “redes neuronales” hasta las agrupaciones de consumidores conectados por internet. ¿Sabemos cómo desenvolvernos en esta nueva arquitectura social? ¿Conocemos cuál es nuestro lugar en esta red?

  • RELACIONES : Ligado a la forma en que nos comunicamos y desenvolvemos en estos nuevos entornos. Desde nuestras emociones a la manera en que se ejerce un buen liderazgo o se toma una decisión. ¿Tenemos las habilidades emocionales y comunicativas que se necesitan para relacionarnos efectivamente con nuestro entorno hoy? ¿Conocemos el “idioma” en que se comunican las redes actualmente?

  • CAMBIO : Relacionado con cómo nos adaptamos a un entorno cambiante. Desde el modo en que corregimos nuestros errores, pasando por la historia de crecimiento y desarrollo de la organización o la manera en que ésta se piensa a sí misma. ¿Cómo estamos cambiando? ¿Estamos reflexionando acerca de nuestros propios métodos y procesos? ¿Cómo estamos promoviendo la creatividad?

 

26 de octubre de 2008

24 de octubre de 2008

La Construcción de la Realidad I


La construcción de la realidad, es decir, cómo le damos forma, sentido y significado a todo lo que nos ocurre, es uno de los temas más fascinantes de las Neurociencias.

A continuación exponemos cómo opera este fenómeno, en relación al proceso de la visión, principal puerta de entrada de información al sistema nervioso. Esta síntesis, se basa en lo que expone Edgar Morin (1994) en su libro “El Método III: El conocimiento del conocimiento”.

Primero, tenemos que las células de la retina computan las variaciones luminosas y transmiten la información en forma de potenciales de acción a las áreas corticales pertinentes, que a su vez procesan y reenvían los mensajes a otras regiones del cerebro. Así, las diferencias físicas captadas, son transformadas en una representación, una palabra o una idea, emergiendo como productos de un proceso global. En todos estos procesos intervienen esquemas y categorías a priori que permiten el reconocimiento a pesar de las variaciones, los movimientos y las transformaciones en el tiempo. Sólo así es posible reconocer a alguien en la calle a pesar de que haya cambiado su corte de pelo, se haya dejado barba o vista de una manera diferente.
Estos esquemas fundamentales, se combinan con otros intermediarios y flexibles, permitiendo identificar objetos nuevos según un tipo (una mesa) o formas nuevas (escritura china).
Frente a situaciones inéditas, se modifican o incluso, inventan esquemas y se erige una arquitectura flexible a partir de la cual se construye la representación. Así, esta aparece como una síntesis cognitiva dotada de cualidades tales como globalidad, coherencia, constancia y estabilidad. Son precisamente estas características de nuestro aparato perceptivo, las que le dan al mundo la consistencia y estabilidad con el que lo vemos. Su carácter dinámico y constructivo es lo que nos permite corregir, completar o enriquecer nuestras representaciones recurriendo a cambios de ángulo o de distancia. Esta es la razón por la que podemos percibir sin que nos interfieran las sacudidas de la cabeza y los ojos, las variaciones de ángulos, las diferencias de distancia, etc. Las propiedades integradoras de la percepción nos permiten darle al mundo una cierta estabilidad y consistencia. Por otra parte, al intercambiar y compartir nuestras impresiones con otras personas, podemos enriquecer y objetivar la percepción que nos hacemos de las cosas.

22 de octubre de 2008

La Construcción de la Realidad II


“Los hombre no se preocupan por las cosas, sino por las opiniones que de ellas tienen.”

Epícteto, El Enchiridion




El funcionamiento del núcleo geniculado lateral (NGL) constituye un buen ejemplo de la manera enactiva con la que nos vinculamos al mundo. Esta estructura talámica recibe información de la retina y la transfiere a la corteza visual primaria, por lo que su rol en el proceso de la visión es clave. El 80% de lo que “ven” las células del NGL no proviene de la retina sino que de otras zonas del cerebro, siendo muchísimas más las fibras que bajan desde la corteza que aquellas que suben. Es decir, que para el NGL, es mucho más importante lo que ocurre dentro de nosotros que lo que ocurre fuera, de ahí la enorme diferencia en la proporción de las aferencias de uno y otro lado. Si en términos más generales consideramos el camino de la excitación generada en la retina hacia el lóbulo occipital, tenemos que por cada fibra que llega a la corteza proveniente de la retina, hay 100 fibras que llegan al mismo punto y que provienen de otros lugares del cerebro.

El cerebro memoriza sólo ciertos puntos determinados de una percepción, a partir de los cuáles puede restituir como recuerdo la percepción en conjunto. Estas marcas mnésicas no están puestas en algún subsistema determinado y específico, sino más bien en los lugares donde se realizó la percepción y la categorización. Así, el recuerdo se hará a través de los mismos circuitos utilizados en estas operaciones. La memoria no funciona con representaciones de las cosas, o como dice Pribram: “lo que se almacena es una computación y no un registro".




20 de octubre de 2008

¿Qué es la Autopoiesis? I


Autopoiesis, es un neologismo introducido en 1971 por Maturana y Varela para designar la organización mínima de un sistema viviente. Esta cualidad de lo viviente se asocia al proceso que permite la constitución del ser vivo, no desde el punto de vista material sino de la presencia de una serie de propiedades. En otras palabras un sistema autopoiético, que es la mínima organización viva, se caracteriza porque continuamente produce los componentes que lo especifican, al tiempo que se concreta a sí mismo, como una unidad en un espacio y en un tiempo determinado.
Los sistemas autopoiéticos están organizados como una red de procesos de producción (síntesis y destrucción). Sus componentes están continuamente regenerándose y sosteniendo la red que los produce, a la vez que constituyen el sistema como una unidad distinguible en el dominio en el cual ellos existen. Un sistema molecular autopoiético es una red cerrada de producción de moléculas que recursivamente produce la misma red de producción de moléculas que la produce a ella misma y que especifica sus límites. La red también especifica sus propios limites mientras mantiene abierto el flujo de materia y energía con el exterior.
El ejemplo paradigmático de la autopoiesis es una célula en donde sus componentes son moléculas, sus interacciones son reacciones químicas y la membrana celular sirve como un límite físico que circunscribe estas reacciones a una entidad o unidad distinguible de su ambiente.
El concepto de autopoiesis permite una categórica distinción entre lo vivo y lo no vivo. Según Maturana y Varela, si algo está vivo es porque está conservando su organización autopoiética y manteniendo sus diferentes procesos intactos en un entorno de continuas perturbaciones. Sin embargo, desaparecerá cuando estas perturbaciones vayan más allá del rango de sus respuestas posibles.
En síntesis, durante el tiempo que los seres vivos existen, su organización autopoiética permanece invariable. De esta forma, la autopoiesis es la explicación de la autonomía de la vida y sería una noción necesaria y suficiente para definir la organización de los seres vivos.
Libros para revisar:
-De Máquinas y Seres Vivos: Una teoría sobre la organización biológica
-El árbol del conocimiento
-De Máquinas y Seres Vivos, autopoiesis de la organización de lo vivo

19 de octubre de 2008

Biología de las Emociones


Este es un video muy breve en que se explica bastante bien parte de la biología de las emociones.

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15 de octubre de 2008

Conferencia Damasio "Cerebro y Sociedad" (Inglés)

Esta es una conferencia muy interesante del profesor Antonio Damasio en que conecta cerebro, emociones y sociedad. Damasio es uno de los neurocientíficos más importantes de la actualidad y sus libros más famosos son "El error de Descartes" o "La Sensación de lo que Ocurre". Sus estudios más notables se relacionan con las emociones.




7 de octubre de 2008

Varela, Maturana, Echeverría y Flores

            Dentro de lo que hemos llamado “nuevo paradigma” hay 4 autores chilenos con los que uno se encuentra con frecuencia. Los que más, indudablemente, Francisco Varela y Humberto Maturana con su desarrollo de la teoría de la autopoiesis. En menor medida, Rafael Echeverría Fernando Flores también son autores de consulta frecuente, cuando se quieren consultar las bases teóricas de este nuevo paradigma

            Lo de Varela y Maturana es más que notable. Su impresionante teoría de la Autopoiesis ha significado un antes y un después en la manera en que se conceptualiza la realidad y a los propios seres vivos. Con su "biología del conocer", estos autores han generado verdaderas revoluciones epistemológicas. Echeverría y Flores, en tanto, con su ontología del lenguaje dan cuenta de un hombre fundamentalmente linguístico. Según ellos, vivimos en el lenguaje y a través de él, las personas nos comunicamos, relacionamos y hasta creamos seres linguísticos que no existen en la realidad (como un unicornio blanco).

          Con todo, estos autores han contribuído de manera significativa a la construcción de este nuevo paradigma y han sentado algunas de las bases del constructivismo. No profundizaremos en las razones por las que un país tan pequeño como Chile, puede generar pensadores e investigadores contemporáneos tan influyentes como Varela, Maturana, Echeverría o Flores. Lo importante es seguir potenciando aquellas circunstancias que hacen que esto sea posible. Habrá que descubrir cuáles son.

 Para ver más:

-Blog de Flores

-Entrevista a Echeverría 

-Entrevista a Varela, apuntes 

-Autopoiesis y Cognición 

-Descargar Libro Emociones y Lenguaje en Educación (Maturana)

3 de octubre de 2008

Googlebook

Googlebook y la manera en que está cambiando nuestra relación con el conocimiento. 





Buscar libros en Googlebook

1 de octubre de 2008

Metacognición I

“…en el corazón de las dificultades del hombre actual está su desconocimiento del conocer”

Humberto Maturana


Siempre se ha considerado la metacognición como compuesta por dos elementos: metacognición como pensamiento y metacognición como regulación.  El pensamiento metacognitivo proviene de la experiencia y se basa, fundamentalmente, en las creencias y pensamientos que tenemos las personas acerca de los procesos cognitivos de nosotros mismos y los demás. La regulación metacognitiva, en tanto, se compone por el monitoreo y control de los procesos e incluye actividades como planificación, elección de estrategias y ejecución de planes. En otras palabras, la metacognición se refiere a la supervisión activa, y consecuente regulación y organización de estos procesos en relación con los objetivos cognitivos sobre los que actúan, normalmente al servicio de una meta u objetivo concreto. Las actividades metacognitivas se convierten en mecanismos de autorregulación y gestión de sus dificultades.

  El hecho de que los seres humanos estemos dotados de la metacognición, nos permite situarnos a nosotros mismos como objetos. Desde esta privilegiada, posición podemos autobservarnos y generar cambios en nosotros. Nuestro aparato mental nos posibilita una herramienta extraordinaria para controlar nuestro propio comportamiento o desarrollo vital.  Es por esta razón que al desarrollar nuestras habilidades cognitivas estamos desarrollando la capacidad de construir representaciones mentales o conocimientos y de operar con ellos para así producir nuevos conocimientos y resolver nuevos problemas.

  Con todo, el concepto de "metacognición" no alcanza a explicar una gama de fenómenos mentales, emocionales y vivenciales que expresan los seres humanos. La tríada mente, lenguaje y realidad, puede explicar la compleja operación de observar nuestros procesos mentales que trascienden largamente el escenario de lo cognitivo. Muchas veces las operaciones metacognitivas requieren de un trabajo emocional significativo. Aquí pareciera ser que lo emocional (presente como energía de perseverancia y voluntad) empujara lo mental. Porque cuando la razón está bloqueada, emergen las capacidades emocionales para empezar a generar un cambio en el sistema. Aquí también podríamos hablar de una “meta-emotividad” o la capacidad de sentir acerca de los propios sentimientos.

Más sobre metacognición (inglés)