12 de julio de 2009

Lo que es y lo que no es el COACHING

Del blog de Fernando Flores este posteo acerca de Coaching:

ABRIENDO JUEGO, ABRIENDO MUNDOS Un blog de Fernando Flores

Lo que es y lo que no es el COACHING

En continuidad con nuestro anterior artículo central, pongo a
disposición de los lectores dos breves reflexiones de José Mª
Garteizgogeascoa



El coaching se define como una asociación profesional que refuerza el logro de resultados extraordinarios basados en los objetivos fijados por el individuo, equipo u organización, proporcionando un espacio seguro, confidencial, energético y creativo para ahondar en el aprendizaje, acelerar la acción y mejorar el rendimiento.

Las herramientas del Coach incluyen el diálogo creativo, la retroalimentación honesta y el interrogatorio intuitivo, lo cual da como resultado adicional unos empleados y grupos que han interiorizado nuevas habilidades y son ahora independientes.


En términos generales se puede decir que el coaching es:

- Un proceso confidencial donde todo queda entre el coach y el cliente;

- Trabajar con personas de éxito para moverlos a niveles excepcionales, o ayudarlos a tener un crecimiento rápido, aunque también puede ser utilizado para sobrellevar problemas;

- Una técnica probada para sacar lo mejor del rendimiento de las personas;

- Un proceso de crecimiento continuo del cliente en conciencia y responsabilidad;

- Un proceso orientado a la acción y focalizado en el logro;

- La creencia de que el cliente tiene las respuestas pero muchas veces no puede verlas;

- Una metodología basada en mirar hacia delante que construye sobre las habilidades del cliente y asiste al cliente a moverse entre temas;

- Una relación en el tiempo (a menudo corta, a medio plazo)

- Más que un consultor que juega un papel de experto con el cliente para aportar metodología y conocimiento a una situación particular


Sin embargo, hay veces en las que el coaching se puede confundir con otras cosas, por lo que a continuación voy a listar algunas cosas que NO ES el coaching:


- NO ES una terapia donde se trata con personas que necesitan ayuda para estar emocionalmente sanos;

- NO ES dar consejo o servir como consultorio;

- NO ES un proceso pasivo o de validación;

- NO ES parte de un proceso de retroalimentación, clasificación, etc.;

- NO ESTA dirigido por la gerencia de una empresa;

- y sobre todo, NO ES acerca del coach


Más:
http://www.fernandoflores.cl/node/2244
http://www.fernandoflores.cl/node/2245

6 de julio de 2009

Economía y Psicología Evolucionaria


Aquí les dejo un video con la conferencia que se dió hace pocos días en Casa de Piedra sobre "Economía y Psicología Evolucionaria". Está muy interesante.

http://www.mundovision.cl/webinar.php?id=510

2 de julio de 2009

Las Emociones en los Procesos de Toma de Decisiones III

Evidencia Neuroanatómica (Parte 1)


Sólo un proceso tan importante para nuestra adaptación como son las emociones, es capaz de congregar tan diverso y selecto grupo de estructuras cerebrales requeridas para su desarrollo. Entre ellas la región prefrontal ventromediana (RPV) y la amígdala, centraran nuestra atención por presentar un papel paradigmático en esta asociación razonamiento/ emoción. En particular, en la RPV parece estar la unión más crítica entre la razón y la emoción. Los procesos de pensamiento lógico que acompañan a todo proceso de TDR y los cambios fisiológicos subyacentes a la emoción, coinciden en la RPV.

Estudios de pacientes con daño en la RPV muestran una sistemática elección anormal de conductas de riesgo, así como una reducción de la respuesta galvánica de la piel. Como se ha visto, una lesión en esta zona genera en el paciente una dificultad para anticiparse a las consecuencias, ya sean estas positivas o negativas. Además, dicha lesión produce una disminución en la respuesta electrotérmica producida por la anticipación de una elección que supone un riesgo.

Más:

Las Emociones en los Procesos de Decisión I

Las Emociones en los Procesos de Decisión II


26 de junio de 2009

Las Emociones en los Procesos de Toma de Decisiones IV


Evidencia Neuroanatómica (Parte 2)


Sólo un proceso tan importante para nuestra adaptación como son las emociones, es capaz de congregar tan diverso y selecto grupo de estructuras cerebrales requeridas para su desarrollo. Entre ellas la región prefrontal ventromediana (RPV) y la amígdala, centraran nuestra atención por presentar un papel paradigmático en esta asociación razonamiento/ emoción. En particular, en la RPV parece estar la unión más crítica entre la razón y la emoción. Los procesos de pensamiento lógico que acompañan a todo proceso de TDR y los cambios fisiológicos subyacentes a la emoción, coinciden en la RPV.

Estudios de pacientes con daño en la RPV muestran una sistemática elección anormal de conductas de riesgo, así como una reducción de la respuesta galvánica de la piel. Como se ha visto, una lesión en esta zona genera en el paciente una dificultad para anticiparse a las consecuencias, ya sean estas positivas o negativas. Además, dicha lesión produce una disminución en la respuesta electrotérmica producida por la anticipación de una elección que supone un riesgo.

Hemos visto que el estado que podamos tener de nuestro cuerpo, así como la representación actualizada y certera que tengamos de él, es una condición determinante en nuestros procesos de TDR y en nuestras emociones. Una lesión en la corteza somatosensorial derecha, conlleva una incapacidad de hacer una representación mental del propio cuerpo; pero al mismo tiempo, produce una merma del funcionamiento emocional y, por ende en los procesos de TDR. Lo anterior sugiere que al fallar la información que tenemos sobre nuestro propio cuerpo, fracasa también una de los objetivos de nuestro proceso emocional, consistente en reconocer a través de nuestras sensaciones, los estados somáticos subyacentes a cada emoción Podríamos decir que las emociones son el lenguaje a través del cual el cuerpo comunica su estado y que un daño en nuestra corteza somatosensorial derecha, impide que podamos recibir dicho mensaje. Esta sería la razón por la que los pacientes con daños en esta parte de la corteza, fracasan sistemáticamente en los procesos de TDR. El cuerpo se ve impedido de comunicar su estado actual con la que se perdería esta importante información. Podríamos suponer que esto es una herencia de nuestro pasado filogenético, cuando las decisiones que solíamos tomar como especie, estaban mucho más relacionadas con cuestiones de supervivencia inmediata. En aquella época los datos sobre nuestro cuerpo, debieron ser mucho más relevantes para la sobrevivencia de lo que pueda resultar hoy.


21 de junio de 2009

Metacognición IV


¿Qué elementos o fenómenos debieran estar presentes en los procesos de metacognición? ¿Qué ejes o dimensiones se podrían considerar en un proceso de evaluación de las capacidades metacognitivas? Se proponen 4 elementos para elaborar este análisis.


Autoobservación
Asociada a la capacidad cognitiva y emocional de introspección, es decir, reflexionar acerca de lo que hacemos, sentimos, pensamos, queremos, etc. Esta autoobservación supone un giro hacia nosotros mismos, toda vez que nos sitúa como objetos de nuestra propia observación.

Regulación
Tiene que ver con la capacidad de supervisar las propias cogniciones y emociones. La autoobservación es una condición para que exista control y regulación, pero esta regulación supone además, el análisis crítico y las posibilidades de implementar cambios en nuestros procesos y productos mentales.

Razonamiento/ Capacidad asociativa
La metacognición siempre implica establecer relaciones causales, hipótesis, predicciones, explicaciones, etc. Esta capacidad asociativa y de razonamiento permite interpretar adecuadamente elementos aislados que podrían contribuir a generar un “quiebre” en la experiencia, al aportar nuevos antecedentes. Además, está a la base de la elaboración de planes y la creación de estrategias correctivas.

Empatía
Se asocia al aspecto más puramente emocional de la metacognición y resulta especialmente relevante en nuestra situación de adaptación cultural. Tanto la autoobservación como el control están implicadas en la empatía, porque siempre el ejercicio de ponerse en el lugar del otro, supone un proceso autorreflexivo desde el cual se atribuyen estados emocionales a los demás. Primero reflexiono acerca de lo me pasa a mi y luego intento comprender qué es lo que está sintiendo la otra persona. La empatía también implica control porque la experiencia de “estar en los pies del otro”, nace de un interés por conocer la perspectiva ajena y reorganizar la propia experiencia a partir de esta nueva información.

Más sobre metacognición:
Metacognición1
Metacognición2
Metacognición3

9 de junio de 2009

Entrevista a Francisco Varela

Aquí les dejo uan breve entrevista de Francisco Varela para quienes quieren conocer algo sobre el notable biólogo chileno.

2 de junio de 2009

Metacognición III


Todo proceso metacognitivo supone un quiebre en la experiencia, es decir, un momento en que nuestra conciencia (generalmente enfocada hacia “afuera”), da un giro sobre sí y nos sitúa a nosotros mismos como objetos de observación. Ahora bien, dicho “quiebre” se produce cuando la experiencia revela alguna inconsistencia o incongruencia acerca de la manera en que pensamos, sentimos o actuamos.

Esta operación también involucra un grado de control acerca de nuestros procesos psicológicos, toda vez que supone un esfuerzo por evaluar y corregir algunos aspectos de la experiencia. En este proceso de supervisión y análisis de las propias cogniciones, juega un rol fundamental la capacidad de razonamiento que permite reflexionar e interpretar hechos aislados, generando asociaciones y conexiones que puedan producir movimientos correctivos. Finalmente, la metacognición se nutre siempre de una dosis de empatía, que supone una actitud de apertura e interés por la perspectiva ajena. Esta visión externa entrega información de primera mano respecto del impacto que tienen nuestras acciones en los demás.

En resumen, tenemos que cualquier proceso metacognitivo surge de una cierta inclinación hacia los propios procesos psicológicos (autoobservación), que se supervisan y corrigen (regulación) de acuerdo a las interpretaciones e inferencias que la persona realiza constantemente (razonamiento). La perspectiva ajena y la consideración del impacto que tienen las acciones propias en los demás (empatía), complementa el proceso metacognitivo con una instancia retroalimentadora muy valiosa.



Más sobre:
Metacognición1
Metacognición2

25 de mayo de 2009

El Conocer como Proceso Orgánico: Un ejemplo de Gestión del Conocimiento




Las universidades son los reductos del conocimiento por naturaleza. Fundamentalmente allí radica y se produce la mayor parte del conocimiento, además de claro está, los laboratorios y los grandes centros de investigación.
Un profesor se empieza a interesar por un tema, conversa con otros profesores, escribe algo, da una charla, los alumnos se interesan, el tiempo pasa y la universidad puede tal vez , ofrecer un curso electivo, alguna clase en postgrado, una charla masiva e incluso, comercializar cursos para empresas, diplomados, en fin... una amplia gama de productos académicos, de distintos precios, tiempos y calidad.
Lo relevante es saber que el conocimiento es un proceso paulatino, que va madurando y pasando por etapas que no pueden saltarse. Su desarrollo es orgánico puesto que en realidad, el conocimiento es algo vivo. Es producido por un organismo vivo como es la sociedad y cuenta con procesos y etapas que no deben acelerarse para no alterar el producto. Igual que en los procesos orgánicos.
El conocimiento surge con más probabilidad en aquellos entornos que facilitan sus posibilidades de crecimiento y desarrollo. Exactamente igual que en la biología. Un ambiente de oportunidades, apoyo y espera, son condiciones adecuadas. Presión, exigencias a corto plazo y la urgencia por vender, generan inseguridad, confusión y, finalmente, un ambiente que no estimula los procesos de creación, pensamiento divergente o la conexión de ideas.
La semilla del conocimiento germina en el mismo ambiente en que lo hace la creatividad o el talento artístico. Las condiciones que estimulan su desarrollo tienen que ver con la calma, la flexibilidad y la paciencia.
Las universidades son los centros generadores de conocimiento por excelencia, sobre todo en Chile. Ellas deben procurar tener unas condiciones ambientales óptimas para que el conocimiento se desarrolle a través de todo su proceso. Mientras más largo sean los plazos, más grande e importante será la idea. Hay que esperar que el conocimiento madure y no apresurarse en cosecharlo. Mucho menos vender la fruta antes de plantar el árbol. Esto es, precisamente, gestionar el conocimiento.

13 de mayo de 2009

Metacognición II


“La metacognicion se define como la capacidad de un individuo para reflexionar, comprender y controlar su propio aprendizaje. Esta capacidad implica, por una parte, conocimiento sobre uno mismo, sobre las estrategias a utilizar y sobre la aplicación de las mismas (conocimiento sobre la cognición, o aspecto reflexivo de la misma), y por otra, control sobre el proceso de aprendizaje, lo que incluye algún tipo de evaluación (regulación de la cognición o aspecto de control). (…) Esta clasificación identifica dos componentes de la metacognición: conocimiento sobre la cognición (o conciencia del propio conocimiento) y regulación de la cognición (o habilidad para hacer uso de estrategias para planificar, regular, y evaluar el proceso de aprendizaje).” (Sánchez y Vovides, 2006)




Comúnmente los fenómenos metacognitivos se asocian a procesos racionales o puramente mentales. Sin embargo, parece ser que con frecuencia estas operaciones mentales se nutren de un alto contenido emocional que, en ocasiones, pareciera “tirar” de lo mental. Cuando la razón está bloqueada, emergen las capacidades emocionales, presentes como energía de perseverancia y voluntad, para propiciar un cambio en el sistema. Las emociones irrumpen con toda su fuerza para recordarnos de que, antes que cualquier cosa, somos animales emocionales.

Numerosas investigaciones han demostrado la estrecha relación existente entre algunas capacidades metacognitivas (planificación, selección, evaluación) y un amplio abanico de emociones evolutivamente más recientes (empatía, control de impulsos). Estudios con pacientes que sufren patologías del lóbulo prefrontal, dan cuenta de cómo estas funciones cognitivas y algunas emociones típicamente “humanas”, fallan en estos pacientes. Por estos y otros muchos motivos, siempre una reflexión acerca de las capacidades metacognitivas, debe considerar la manera en que la dimensión cognitiva y emocional, trabajan inseparablemente unidas.

Más sobre Metacognición

8 de mayo de 2009

Sumario Posteos NUEVO PARADIGMA

Aquí les dejo una recopilación de los posteos más importantes acerca del tema NUEVO PARADIGMA